cartas acompañadas

Confinadas: correspondencia distópica

Ponete desodorante, no te olvides el diccionario de latín

Ponete desodorante, no te olvides el diccionario de latín

Miro el reloj. En seis minutos mi hijo mayor estará comenzando a escribir un examen de Historia. Esta tarde regresará a casa sin guión, listo para llenar de aciertos y erratas la hoja en blanco de una vida adulta. Le soltaremos la mano, seguiremos atentos, sosteniendo la respiración.

Consejos involuntarios a mi hija

Consejos involuntarios a mi hija

Me gusta la persona en la que te has convertido. Y sé que sos como un iceberg, que es apenas una pequeña parte la que sale a la superficie. Te acompaña nuestra gata Luna, son tan parecidas a veces. Me miran las dos con los mismos ojos claros y misteriosos. Se estiran con lentitud y gracia. Tu respuesta es una especie de maullido también

El privilegio de la memoria

El privilegio de la memoria

A la madre de mi papá no le decíamos “abuela”. Tenía 42 años y estudiaba francés cuando yo nací. Decidió que les diríamos “Memé y Pepé”. Aún la llaman así sus decenas de nietos y bisnietos y su nombre de tango quedó escondido tras ese seudónimo.

Vuelvo a nacer a los 18 años

Vuelvo a nacer a los 18 años

Es viernes 24 de mayo de 2002. Estoy buscando una almohada. Es lo que nos piden para el taller de preparto de mañana en el Jackson Memorial Hospital. Vivimos en Miami y tenemos que cruzar varios kilómetros de autopista para llegar allí.

Metaliteratura argentina para esquivar la angustia

Metaliteratura argentina para esquivar la angustia

(con podcasts recomendados) Querida Maru: Leés cada noche por la misma razón que yo escucho podcasts. Para establecer rutinas salvadoras. Para bajar el volumen de esa vocecita que en terapia podemos nombrar “ansiedad”, que en las redes se la llama “zona de confort”, que Kundera titula “la insoportable levedad del ser”.

Conversaciones con mi lavadora

Conversaciones con mi lavadora

Querida lavadora No es que me falte con quien hablar, pero estos días me he acostumbrado a tener todas las conversaciones intermediadas por algún aparato eléctrónico, así que ya no me parece tan extraño dirigirme a ti con cariño mientras lleno tu cajoncito con jabón...

Imposible no nombrarlo

Imposible no nombrarlo

Querida (...) Ya lo dijo Watzlawick en su primer axioma. Es imposible no comunicar.    Si digo que tal o que cual. Si hago silencio. Si me decanto por el humor. Si denuncio. Si lo convierto en un melodrama. Si hablo por toda la humanidad. Si converso desde mi ombligo....

La tarta de mi abuela por whatsapp

La tarta de mi abuela por whatsapp

Querida Alicia   Me ha venido a la cabeza una escena de Rayuela, en la que Horacio pide yerba mate y unos clavos a una pareja vecina del edificio de enfrente y montan una especie de andamio en el aire, de ventana a ventana. Están autoconfinados por la simple razón del...

Sobredosis de pantallas

Sobredosis de pantallas

Querida Inés   Me divierten mucho tus crónicas del apocalipsis. Me llevan a la reflexión, además.   Cuando mis hijos eran pequeños tenían un sistema para calificar a las personas. Las imaginaban en un apocalipsis zombi y medían sus habilidades según su...

bocetos

bocetos

Queri... Empiezo textos y no los acabo Se quedan en bocetos. Intenciones sin desenlace. Todo es tan intenso y tan banal al mismo tiempo, tan universal y tan íntimo,  tan lugar común y tan único, tan mío y tan ajeno, que todos los intentos quedan truncos.   ¿Más...

Puedo (no) hacer

Puedo (no) hacer

Querida Carlota:  Todo empezó con un gran no puedo. Global como no lo ha habido en mi historia. Y en la tuya.   Desde el viernes 13 no puedo salir de mi casa.    Ni  sus “no puedo” derivados: Reunirme con gente. Acercarme a más de dos metros...

Escribir mejora el sistema inmunitario: cuarentena día cero

Escribir mejora el sistema inmunitario: cuarentena día cero

Entonces se planta la duda… la incertidumbre. Ay querida Fina. Ni idea. Los eventos se van suspendiendo en efecto dominó. De momento, solo se me ha ocurrido escribir. Si tuviera que quedarme en cuarentena es lo que haría. Escribir. Escribir

Dar espacio al espacio

Dar espacio al espacio

Querida Blanca “El espacio no se pierde, se ocupa”, dice mi hija contradiciendo a su hermano mellizo. Él afirma que cada objeto que añadimos borra otro poco de preciado vacío. Por su parte, el mayor opina que el minimalismo es cursi, porque es poner toda la atención...

Hoja en blanco, no te tengo miedo

Hoja en blanco, no te tengo miedo

No te tengo miedo. Sos un mito. Mirá, ni siquiera sos una hoja, sino una pantalla que simula ser una página.
Es viernes, me pongo aquí y escribo. En directo. Lo que estaré enviando en diez minutos.

Ingresos pasivos, qué risa

Ingresos pasivos, qué risa

¿Sabrán, entenderán, ellas, cuando recorren esas páginas en pantalla o papel lo que hay detrás?
Días inspirados y alegres. Días en los que se ve todo negro. Días en que vuelan mil frases. Dias en que se avanzan dos párrafos y se borran cinco.
Qué broma eso de los ingresos pasivos.

El éxito del fracaso

El éxito del fracaso

El éxito da asco. El fracaso es mil veces más interesante. Quizá es que me me está por venir la regla y hoy solo me siento cómoda con estas ideas radicales. Me cansan los discursos de personas emprendedoras que sacan prolijamente su vulnerabilidad como un complemento de su imagen exitosa. Creo que decidí ser extranjera para fracasar tranquila. (Foto: escultura de Mar Gorriz)

Coopetir

Coopetir

No sé si el cerdo es un animal muy de asociarse (este es su año en el horóscopo chino) o si está escrito en mi carta astral o si estoy limpiando karma, la cuestión es que este 2019 me va siendo signado por las colaboraciones. (Foto: escultura de Mar Gorriz)

F.R.I.E.N.D.S: emprendedoras tipo Rachel, Mónica o Phoebe

F.R.I.E.N.D.S: emprendedoras tipo Rachel, Mónica o Phoebe

Mi hija se ha comprado un jersei de color gris que solo tiene una palabra: “f.r.i.e.n.d.s”. En una de esas conexiones sinápticas aleatorias que típicamente tengo bajo la ducha pensé que, simplificando al extremo, las tres amigas representan arquetipos de emprendedoras según cómo nos relacionamos con la idea del éxito o el fracaso. ¿Cuál te simpatiza más?

La emprendedora bifásica o pronóstico de abanico

La emprendedora bifásica o pronóstico de abanico

Ya estaba cómoda con la idea cíclica. Las mujeres, como la naturaleza, transitamos por cuatro momentos que tienen similitudes con las estaciones, las fases de la luna, los elementos, los puntos cardinales. Coincidiendo con el ciclo menstrual y con los ajustes de los cuerpos particulares, las atravesamos una vez al mes. 

Pero hace un tiempo que ese orden se ha trastocado. Ya no puedo reconocer claramente esas fases.
Y mi energía, que ya no es la noria del parque de atracciones (la rueda de la fortuna, la vuelta al mundo) sino la mismísima montaña rusa.

Un robot en casa

Un robot en casa

Hoy es martes y nos han traído un robot. Los lunes toca volver a la ciudad. Tengo la suerte de poder pasar casi todos los fines de semana en la playa. Y la fortuna de trabajar por mi cuenta. 
Así que me tomo las pausas como si fueran tequilas: con moderación.

Orden Mágico, Caos Creativo, Vacío Fértil

Orden Mágico, Caos Creativo, Vacío Fértil

¿Tienes aún el libro de Marie Kondo o siguiendo su consejo te deshiciste de él en alguna de tus mudanzas? Lo tomaste en tus manos, lo sentiste unos segundos y dijiste “esto no me hace feliz”. n vez de poner toda la ropa en una pila para saber cuánto acumulas, podrías poner redes sociales, contactos, suscripciones a boletines varios, apps del móvil, avisos emergentes…. en una montaña imaginaria.

Te sorprendería la cantidad de basura comunicacional que juntas y el estrés que te produce, como un ruido de fondo que solo cuando se apaga lo percibes.

¿Adictas a la conexión?

¿Adictas a la conexión?

Querida FNAME

No voy a mentirte, no voy a reemplazar automáticamente ese campo por tu nombre y simular que  somos amigas de toda la vida.

Igual que el azúcar, las tecnologías tienen un componente adictivo muy alto. Existen ya clínicas de desintoxicación.

No creo que ni yo ni tú, *FNAME*, lleguemos a ese extremo, pero sí siento que tenemos que prestar mucha atención, poner pausa y volver a preguntarnos sobre nuestra relación con los benditos dispositivos.

Efectos secundarios de una caminata

Efectos secundarios de una caminata

Querido Pep

Gracias por tu email. Me ha alegrado mucho que mi carta anterior te haya inspirado para contarme tu propio recorrido. El mío de pocos kilómetros, circular y fácil por Girona, el tuyo extenso y trabajoso por las márgenes del Ebro.

Retratos posibles o la utopía de la foto perfecta

Retratos posibles o la utopía de la foto perfecta

Querida Anna: Vengo de caminar por Girona. Me inspira la ciudad. Esta que hemos elegido para pasar la adolescencia de mi familia y donde yo puedo estar semanas sin salir de sus límites porque no me aburro nunca. Hoy he mirado los rincones con otros ojos. Hemos quedado contigo para una sesión de fotos donde la novedad es que yo seré el sujeto, la sujeta, e intento imaginar el escenario más afín. (Foto: marco artesanal de Roberta Scaglione)

Rubia y creativa en 20 minutos

Rubia y creativa en 20 minutos

Querida Imma

Es sábado, estoy esperando que pasen los 20 minutos que tarda en hacer efecto la tintura de pelo código 9.10 sin amoníaco (no, no soy rubia natural sino nostálgica: en las fotos de primaria parezco hija de holandeses de paseo por la Costa Brava; y no, no he optado por la honestidad eco-radical de las canas, que tan bien les quedan a nuestras amigas).

Me encantan las cartas y a estas las escribo para mis amigas. No son «newsletters» sino algo así como «old-letters»

Puedes sentirte un poco voyeur al principio, pensar que estás violando algún reglamento internacional de privacidad. Disfruta sin culpas porque todas mis compañeras epistolares han aprobado su publicación.

¿Has sentido alguna vez el impulso de agarrar un martillo y destruir tu ordenador porque te pide una contraseña que no recuerdas y has entrado en un bucle infinito?

Algunas respondemos audios de whatsapp a todo volumen mientras viajamos en un tren atestado o, aún más peligrosas, mientras vamos de conductoras.

Otras sentimos remordimientos por poner a nuestros hijos durante horas frente a la tablet para acabar con la declaración trimestral y al final del día nos sentimos una porquería de madres y un horror de autónomas.

No tengo ninguna fórmula en diez pasos. Solo un intercambio con personas que pasan por estas y otras situaciones tan graves y superficiales, tan serias y ridículas que nos impulsan a pensar, a leer y a escribir.

No somos nativas sino sobrevivientes digitales.

Te invito a responderme cuando algún tema toque una tecla en tu interior. Estas líneas son la excusa para  un diálogo.

Dejarme tu email es fácil y gratis y, si mis cartas te hacen perder el tiempo, salirte de mi lista es aún más sencillo.

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